¿Cómo celebra la colectividad polaca la Navidad a más de 12.000 kilómetros de Varsovia?
A pesar de la distancia geográfica, la colectividad polaca en Buenos Aires conserva, desde hace generaciones, gran parte de las tradiciones navideñas de su país de origen. Sin embargo, el paso del tiempo y la convivencia con la cultura local también dieron lugar a una fusión de costumbres polacas y argentinas, que se manifiesta durante estas fiestas y las hace únicas.
El árbol de Navidad
Una de las diferencias más visibles es la fecha de armado del árbol de Navidad.
En Polonia, tradicionalmente, el arbolito se arma el 24 de diciembre y permanece hasta el 2 de febrero, día de la Virgen de la Candelaria.
En la Argentina, en cambio, se acostumbra armarlo el 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción, y desarmarlo el 6 de enero, Día de Reyes.
La mayoría de las familias polacas en Buenos Aires adoptó una combinación de ambas tradiciones: el árbol se arma el 8 de diciembre, como en Argentina, pero se conserva hasta el 2 de febrero, respetando la costumbre polaca.
El reparto del Oplatek
Una tradición profundamente arraigada es el reparto del opłatek, finas hostias bendecidas —pero no consagradas— que simbolizan la reconciliación, el perdón y el deseo de paz.
En el norte del conurbano bonaerense, desde hace décadas, los sacerdotes de la Misión Católica Polaca de Martín Coronado (Maciaszkowo) comienzan el 4 de octubre, Día de San Francisco de Asís, con la distribución del opłatek. Cientos de hogares de origen polaco reciben estas hostias como preparación espiritual para la Navidad.
Hasta hace unos años era común recibir por correo una carta con una hostia que tenía partida la punta, símbolo de que fue compartida con la familia a miles de km de distancia.
Esta costumbre, hoy poco frecuente en las grandes ciudades de Polonia, se mantiene aún en los pueblos, donde tradicionalmente era el organista de la parroquia quien realizaba esta tarea.
La cena de Nochebuena
En Buenos Aires, la cena de Nochebuena de las familias polacas comienza con el gesto central de la celebración: partir el opłatek, compartirlo entre los presentes y desearse mutuamente felicidad, salud y bendiciones.
La cena suele comenzar alrededor de las 21 horas, teniendo en cuenta que en Buenos Aires es pleno verano y el anochecer se produce mucho más tarde que en Polonia, donde la cena comienza cuando aparece la primera estrella en el cielo, lo que en diciembre ocurre aproximadamente a las 17 horas.
Pasto debajo del mantel
Muchas familias polacas mantienen la tradición de colocar pasto debajo del mantel de la mesa navideña. Hoy en día, en algunos hogares, el pasto se coloca sobre el mantel o se reemplaza por una pequeña ramita.
Este gesto tiene un origen pagano, vinculado al pedido de abundancia y prosperidad. Con la llegada del cristianismo, adquirió un nuevo significado: recordar la humildad del nacimiento de Jesús en un pesebre.
La comida de Nochebuena
En la Argentina, uno de los platos más característicos de la Navidad es el lechón, una tradición heredada de la cultura española y profundamente ligada al simbolismo católico. El cerdo, históricamente reservado para ocasiones especiales, se asoció con la prosperidad, la celebración y la identidad cristiana.
Orígenes y simbolismo del cerdo en la Nochebuena:
Cabe destacar que tanto Polonia como España celebran la Navidad en pleno invierno, mientras que en la Argentina las fiestas coinciden con el verano.
La mesa polaca: ayuno y simbolismo
La colectividad polaca en la Argentina mantiene la tradición de no consumir carnes rojas en la cena de Nochebuena, reemplazándolas por pescado.
Al igual que en Polonia, se suelen servir 12 platos, en referencia a los doce apóstoles, y se deja un plato vacío para quien lo necesite o, según algunas creencias, en recuerdo de los familiares que ya no están.
Entre los platos más habituales se encuentran:
Villancicos y celebraciones religiosas
Tal como ocurre en Polonia, después de la cena es habitual entonar villancicos tradicionales.
Misa de Gallo.
Hasta hace algunas décadas, en Buenos Aires era común asistir a la Misa de Gallo a medianoche. En la actualidad, muchas familias concurren a misa el día 24 antes de la cena o el 25 de diciembre. En Polonia, en cambio, la Misa de Gallo a medianoche sigue siendo una tradición muy arraigada.
Regalos y brindis
En Buenos Aires, los regalos se reparten después de la cena de Nochebuena y aparecen junto al árbol de Navidad, una costumbre compartida con Polonia.
El brindis a la medianoche del 24 es una tradición adoptada por la mayoría de los polacos en la Argentina. En Polonia, en cambio, el 24 de diciembre no se consume alcohol.
Así, entre tradiciones ancestrales y costumbres adoptadas, la Navidad polaca en Buenos Aires sigue siendo un espacio de encuentro, identidad y memoria, donde la distancia con Polonia se acorta alrededor de la mesa familiar.
Fotografías
Andrés Chowanczak
Vicepresidente de la Unión de los Polacos en la República Argentina