15-02-2026 Misa en la Iglesia Polaca de Buenos Aires
Witold Roman Starża-Kopytyński
El 30 de septiembre de 1941, por una orden del comandante en jefe Władysław Sikorski, la Unión de Lucha Armada (Związek Walki Zbrojnej) fue reconocida como parte constitutiva de las Fuerzas Armadas Polacas.
El 14 de febrero de 1942, el General Władysław Sikorski, dio la orden al Comandante en Jefe de la Związek Walki Zbrojnej, General Stefan Rowecki, de cambiar el nombre de la organización clandestina por el de Armia Karjowa.
La AK siguió cumpliendo las tareas fijadas por las autoridades militares en 1940.
Se trataba de una lucha continua, llevada a cabo de forma integral, lo que significaba no sólo la actividad de combate y sabotaje, inteligencia y propaganda, sino también las actividades de contrainteligencia, comunicaciones, y logística.
Su actividad estaba subordinada al objetivo que era un levantamiento general.
Este levantamiento, incluido el de Varsovia, fue preparado minuciosamente durante 4 años: se prepararon y entrenaron los cuadros, se aseguró la logística, se fabricaron armas y municiones, se acopiaron materiales de uso médico y sanitario.
A principios de 1942, la AK contaba con unos 75.000 soldados.
A principios de 1944, estas fuerzas ascendieron a 380.000 soldados.
La capacidad de combate estaba determinada por la cantidad de armas que poseía.
A principios de 1944, la AK disponía de más de 53.000 armas y 128.000 granadas. En relación con las necesidades esta cantidad era completamente insuficiente.
La estructura del armamento también era inadecuada: principalmente fusiles, pistolas y revólveres, con apenas un 5% de ametralladoras de mano, y ametralladoras pesadas.
Los lanzamientos aéreos de armamento a la AK llevados a cabo desde febrero de 1942 hasta diciembre de 1944 suministraron apenas unas 600 toneladas, y debido a decisiones estratégicas británicas, se trataba de cantidades destinadas únicamente a actividades de distracción.
Rechazaron los británicos proveer suministros para las necesidades mucho mayores de las operaciones insurgentes.
La escasez de armamento se compensó emprendiendo la producción propia. Esta empresa, sin precedentes en la resistencia europea, dio lugar a la producción semi-industrial de dos tipos de subfusiles (Sten y Błyskawica), varios tipos de granadas, lanzallamas, explosivos y otros equipos de sabotaje y distracción. La producción fue de más de 1.000 subfusiles, más de 800 lanzallamas, varias decenas de toneladas de explosivos y unas 300.000 granadas.
De acuerdo con las directivas del Comandante en Jefe, General Sikorski, la AK debía ser la única organización militar que actuara en el territorio del país, reuniendo en sus filas a todos los polacos que desearan luchar contra las fuerzas de ocupación.
El cruce de la frontera polaca de preguerra por el Ejército Rojo el 4 de enero de 1944 significó que era inminente el momento en que la AK iniciara su plan de operaciones militares intensivas en la retaguardia del frente alemán, conocido con el nombre en clave de «Burza», «Tormenta».
Su principal tarea iba a ser «acentuar [...] la voluntad de vencer a los alemanes, incluso en el caso de una relación de fuerzas desfavorable para nosotros» y «ante la entrada del ejército regular ruso en nuestras tierras - actuar como anfitrión». Es decir, una acción militar contra los nazis, y una acción política contra los soviéticos.
Las acciones debían consistir en «un feroz hostigamiento de la retaguardia alemana en retirada, y una fuerte distracción en toda la profundidad del terreno, especialmente en las comunicaciones».
Las operaciones armadas de la «Tormenta», que comenzaron en la primavera de 1944, se desarrollaron en levantamientos locales que estallaron a medida que se desplazaba el frente germano-soviético.
Desde Wołyń hasta Varsovia, las unidades de AK expulsaron a las fuerzas de ocupación, conquistaban ciudades y capturaban franjas enteras del país.
La recreación de divisiones y regimientos polacos de antes de septiembre de 1939 subrayó la continuidad ininterrumpida de las Fuerzas Armadas polacas, e introdujo oficialmente a la AK en el teatro de la guerra como ejército aliado, lo que se reflejó en su reconocimiento oficial en agosto de 1944.
Los efectos políticos esperados, es decir, el establecimiento de una articulación con el Ejército Rojo, fracasaron.La directiva del Kremlin fue que el NKWD interviniera y planteara la alternativa: o incorporación al ejército de Berling o arresto.
Como resultado, en mayo de 1945, más de 50.000 soldados de la AK, arrestados durante la Operación Tormenta o capturados más tarde sobre el terreno por las autoridades soviéticas y los comunistas locales, se encontraban en prisiones y campos soviéticos.
Un componente relevante de la AK fueron las Szare Szeregi – que fue el nombre del ZHP (Związek Harcerstwa Polskiego) clandestino, durante la ocupación alemana.
Las Filas Grises fueron fundadas el 27 de septiembre de 1939 en Varsovia por un grupo de miembros del Consejo Supremo de los Harcerze, y colaboraron con la Delegación del Gobierno en el Exilio en Polonia y el Cuartel General de la Armia Krajowa.
Su fuerza numérica era de 8.359 miembros al 1 de mayo de 1944.
La fase final de la «Tormenta» fue el Levantamiento de Varsovia (1 de agosto - 2 de octubre de 1944) que, por su dimensión, difícilmente puede considerarse una parte de la «Tormenta», aunque tuvo lugar dentro de ella y estuvo orgánicamente ligado. Las Szare Szeregi tuvieron relevante actuación en el Levantamiento.
La falta de armamento y municiones suficientes limitó las operaciones ofensivas de los insurgentes, y tras 63 días de comates, tuvieron que capitular.
Aproximadamente 18.000 insurgentes murieron, 25.000 resultaron heridos y las bajas civiles ascendieron a 250.000 muertos. La ciudad quedó en gran parte destruida.
El 19 de enero de 1945 el comandante de la AK, general Leopold Okulicki, emitió una orden de disolución.
Seguir luchando dentro de la estructura - el mayor ejército clandestino de voluntarios del mundo - no tenía ninguna posibilidad de éxito.
Pero no todos cumplieron la orden de «Niedźwiadek», a algunas de las agrupaciones les llegó con retraso, otras, como consecuencia de las detenciones soviéticas, ya estaban dispersas o disueltas, y muchas se negaron a cumplirla.
El general Okulicki liberó a los soldados de AK de sus juramentos, pero no los liberó de seguir sirviendo a la Patria, sino todo lo contrario.
La orden de disolver AK era un llamamiento inequívoco a continuar la lucha.
El término «ocupantes», utilizado en la orden contra los soviéticos, no dejaba lugar a dudas sobre el estado de la Polonia ocupada por el Ejército Rojo.
Esto se vio reforzado por el mensaje del general Okulicki que precedía a su última orden:
«Polonia, según la prescripción rusa, no es por la que luchamos desde hace seis años contra los alemanes, por la que ha corrido un mar de sangre polaca y por la que se ha sufrido un inmenso tormento y la destrucción del país. Nunca aceptaremos vivir de otra manera que no sea en un Estado polaco completamente soberano, independiente y socialmente justo».
La AK dejaba de existir como organización, pero permanecía como fenómeno social. Era imposible disolver el espíritu del AK, que equivalía a una cosmovisión de independencia.
Para la sociedad, AK era el símbolo y la síntesis de la postura independentista de la nación.
Sus sucesores fueron los "Soldados Condenados" ("Żołnierze Wyklęci"), también conocidos como los “Żołnierze niezłomni” es decir “Soldados inquebrantables”, y fueron individuos y organizaciones de la Armia Krajowa, las Fuerzas Armadas Nacionales (Narodowe Siły Zbrojne, NSZ), Libertad e Independencia (Wolność i Niezawisłość, WiN), la Asociación de Lucha Armada (Związek Walki Zbrojnej, ZWZ), involucrados en operaciones clandestinas en Polonia contra los ocupantes alemanes nazis y comunistas, así como contra los colaboradores comunistas.
La guerra continuó por 20 años más; 100.000 soldados de la AK no se rindieron.
La población civil en simultáneo se rebeló continuamente, y sostuvo a los soldados clandestinos.
Por ello, y en palabras de SS Juan Pablo II
"Debemos recordarlos, al menos ante Dios y la historia".
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